Cuando vamos a realizar un viaje en autobús o avión rezamos porque podamos tener paz y lleguemos con total calma a nuestro destino, pero sabemos perfectamente que esto no siempre es así, y que en la mayoría de los casos son los bebés o niños pequeños quienes pueden llegar a desesperarnos durante muchas horas, y justamente esto fue lo que sucedió durante un vuelo de 8 horas que iba desde Alemania hasta Newark.

La falta de WiFi detona los llantos del niño

Durante este largo vuelo los pasajeros se disponían a descansar y disfrutar del viaje hasta que fueron interrumpidos por los gritos de un niño de tan solo tres años que se quejaba porque debido a la falta de una conexión a internet en el avión no podía jugar en su iPad, al principio los pasajeros pensaron que simplemente se trataba de una rabieta y que al poco tiempo se cantaría y simplemente se rendiría.

La real frustración llegó después de que pasados varios minutos el niño contrario a cansarse había tomado más fuerza, y le dio más poder a su rabieta.

Sus gritos desatan el caos

Como si no fueran suficientes los gritos de este niño muchos de los otros bebés y pequeños que se encontraban en el avión se unieron a él, esto debido a que se alarmaron y asustaron al escuchar que otro pequeño gritaba, pues, no entendían que era lo que sucedía.

La madre hizo caso omiso

A pesar de notar que su pequeño estaba molestando a los demás pasajeros, de los cuales algunos se quejaron, la madre no mostró tener intenciones reales de calmar y acallar a su pequeño el cual ya estaba desesperando a todos, eh incluso le solicitó a una azafata que le encendiera el WiFi.

Debido a este acontecimiento el artista Shane Townley que se encontraba en el vuelo decidió grabar el comportamiento del diño y subirlo a internet, con el título de “Niño demoníaco grita y corre en un vuelo de 8 horas” intentando crear conciencia entre los padres que permiten este comportamiento.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here