Hay historias que por si solas pueden ser increíbles o simplemente una más entre el montó que podemos encontrarnos en las redes todos los días.

Generalmente todas ellas se basan en lo malo de la humanidad, como por ejemplo: este abandona a este animal en tal sitio, mira cómo este hace el payaso con el móvil, etc. Otras, solo nos invitan a estremecernos como las típicas: eres una mala persona porque no piensas en los tuyos, mira como esta persona trata bien a su abuelo y lo graba para que lo veamos todos. Pero hay otras historias, que tratan de personas completamente desinteresadas y que, sencillamente, no saben que están siendo protagonistas de una historia que corre como la pólvora por la red y que es digna de admiración.

Una de estas historias es la que protagoniza María López que usualmente viaja en el metro y el que parecía ser un día cualquiera, acabó siendo un día muy importante en el que se convertiría en la heroína de un pequeño y toda su familia le estaría eternamente agradecida.

El pasado 23 de noviembre la joven viajaba en el metro de Granada, nunca imaginó cuánto cambiaría su vida ese viaje.

Inesperadamente María, de 18 años de edad y quien estudia el grado de Cuidados Auxiliares y Enfermería, escuchó gritos desesperados de una madre que pedía ayuda para su pequeño hijo.

“Mi hijo se está ahogando”, decía una y otra vez la madre. “¡Ayuda por favor, se me está ahogando, ayuda!”, repetía una y otra entre lágrimas la mujer al mismo tiempo que le daba palmadas al niño para que reaccionara.

Al percatarse de lo que ocurría, María no lo dudó ni un segundo y corrió a socorrer al pequeño el cual tenía la cara completamente encarnada y sus manos en el cuello.

La joven, aunque no era una experta, decidió aplicar los conocimientos que tenía para salvar la vida del niño, ya que no tenía la intención de perderlo.

“No me lo pensé dos veces cuando escuché como la madre gritaba, la gente estaba inmóvil, me dio mucho coraje que no actuaran”, comentó la joven.

López subió al desesperado niño en su regazo para aplicar la maniobra de Heimlich. Afortunadamente luego de varios intentos y de una encomiable constancia, logró que el niño de tan solo 9 años vomitara y expulsara la golosina con la cual se estaba ahogando.

En una entrevista la joven comenta que durante las clases teóricas la maniobra no le salió del todo bien pero por fortuna ese día que era tan necesario no equivocarse, logró mantener la calma y le salió instantáneamente, lo que le sirvió para poder salvar la vida del niño.

Apenas el pequeño se reincorporó y pudo hablar, le agradeció a María por salvarle la vida. Sin duda esta familia siempre estará en deuda con ella.

Seguro que esta joven será una gran profesional y que hará todo lo posible por salvar vidas, no lo dudamos. No sólo aplica con seguridad y valor lo que sabe y actuó rápidamente gracias a su instinto innato, demostrando tesón y una gran empatía.

Por fortuna ella estuvo en el lugar correcto para que este niño y su familia ahora estén reunidos, de no haber estado posiblemente la noticia fuera una muy lamentable.

Me uno al reconocimiento y los aplausos que María ha recibido no sólo de sus profesores y allegados sino también de muchos internautas en las redes.

¿Qué opinas acerca de su oportuna actuación? ¿Qué hubieras hecho tú en su lugar?

Fuente consultada: Ies Aynadamar

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