¿SABRÍAS DISTINGUIR UNA ROCA DE UN FÓSIL? EL TRUCO ESTÁ EN LAMERLO

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Cuando uno se topa con lo que parece un fósil, lo más normal es que, a ojos de un inexperto, no pase por otra cosa que una simple piedra delante de nuestras narices. Claro está, que esto cambiaría si el fósil tuviera alguna forma exótica y que se aprecie a simple vista que so corresponde a la estructura normal de un mineral cualquiera.

Entonces, ¿cómo puede alguien que no tiene un título de arqueología saber si se encuentra frente a un pequeño animal de hace millones de años? Si a simple vista no ves nada que te de una pista sobre lo qué puede ser, la solución pasa por lamerlo un poco…

Antes de ponerte a saborear el mundo arqueológico que te rodea, lo primero que has de hacer es ubicarte. La pregunta de ¿Dónde estoy? puede ser lo primero que debas hacer para poder proceder a la identificación de un fósil. Piensa que si bajas al portal de tu casa y te encuentras al “supuesto” fósil al lado de la puerta, puede que no merezca la pena lamerlo, ya que tiene más posibilidades de ser una pequeña defecación seca del perro de tu vecino que de un cacho de dinosaurio, es triste, pero es así. Según los expertos, los verdaderos fósiles solo aparecen en derterminadas formaciones rocosas en ciertas áreas del mundo.

Para este paso, puedes usar este mapa de la Base de Datos de Paleontolgía y buscar la localización que te interese estudiar. Recuerda que cada sitio tiene su legislación y, seguramente, no podrás ponerte a escavar sin más para buscar el fémur de un Tiranosaurio.

Bien, una vez que te encuentras en un sitio donde haya una probabilidad alta de encontrar un fósil simplemente tienes que observar todo a tu alrededor. Cuando encuentres lo que tu piensas que puede ser un fósil, pero no lo puedes identificar a simple vista, recuerda, sólo en el caso de que no puedas identificarlo, procederás a tocarlo con la punta de la lengua. Sabemos que muchos son propensos a ir muy rápido en estos asuntos y te lo confirmamos, no hace falta darle un beso francés y apasionado; solo con la punta de la lengua. Si sientes que se queda un poco pegada o como traspasas saliva al objeto, muy posiblemente sea un antiguo hueso, ya que, en general, las piedras no suelen ser porosas.

Sabemos que no tiene que ser muy agradable pasarte toda la tarde lamiendo piedras o huesos, pero piensa que así sería una tarde normal de cualquier geólogo que se precia. Según The Earth Story, pasar la lengua por un mineral puede darte información muy valiosa de ese elemento.

En el siguiente vídeo podréis observar como esta geóloga tan agradable os hace una explicación (en inglés) de porqué un geólogo

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